MIG vs TIG: cuándo usar cada tipo de soldadura
Si has pedido alguna vez un trabajo de soldadura industrial, te habrás encontrado con estas siglas: MIG, MAG, TIG. Y casi siempre las decide el taller, no el cliente. Si has llegado a esta página, probablemente quieras entender qué te conviene pedir en tu próximo encargo y por qué.
En Rairon hacemos los tres procesos según el material y la pieza. Te explicamos las diferencias en lenguaje claro y, sobre todo, cuándo elegir uno u otro para que el resultado sea el que necesitas, al precio adecuado.
Qué es la soldadura MIG/MAG
MIG son las siglas de Metal Inert Gas y MAG de Metal Active Gas. Son básicamente el mismo proceso: una pistola que alimenta un hilo de metal de forma continua y lo funde formando el cordón de soldadura. La diferencia entre MIG y MAG es el gas de protección que envuelve el arco: inerte (argón puro, helio) para MIG, activo (CO₂ o mezcla) para MAG.
En la práctica, cuando un taller dice "soldadura MIG" se suele referir a MIG/MAG indistintamente, porque el proceso visual y operativo es el mismo.
Cómo funciona en el taller
El operario sujeta la pistola, aprieta el gatillo y el hilo se desliza solo a velocidad controlada. Es un proceso continuo, rápido, con buena penetración.
Ventajas reales
- Velocidad alta de aporte. Para piezas grandes o estructuras es lo más productivo.
- Curva de aprendizaje más corta. Es menos exigente que el TIG.
- Coste por hora más bajo que el TIG, lo cual te interesa si tu pieza no requiere acabado fino.
Limitaciones
- Acabado visible menos fino. Suele haber salpicaduras que requieren limpieza.
- Menos control sobre el baño de fusión. No es ideal para espesores muy finos.
- En aluminio funciona pero exige equipo específico y operario con experiencia.
Materiales típicos para MIG/MAG
- Acero al carbono (lo más habitual)
- Acero estructural S275 y S355
- Acero inoxidable con el gas adecuado
Qué es la soldadura TIG
TIG son las siglas de Tungsten Inert Gas. La soldadura TIG utiliza un electrodo de tungsteno (no consumible) que genera un arco eléctrico. El operario sujeta una varilla de metal de aportación en la otra mano y la va introduciendo manualmente al baño de fusión.
Si MIG es como una pistola automática, TIG es como pintar con pincel y paleta: una mano para el arco, otra para el aporte. Es más lento pero el control es total.
Cómo funciona en el taller
El operario lleva el electrodo de tungsteno con una mano (genera el arco) y la varilla de aportación con la otra. Va alternando, depositando el material poquito a poco. Es un proceso meticuloso.
Ventajas reales
- Acabado limpio sin salpicaduras. Cordón estético, ideal para piezas vistas.
- Control milimétrico del cordón. Permite trabajar espesores finos.
- Excelente en inoxidable y aluminio. Cordón con apariencia profesional.
- Sin escoria que limpiar después.
Limitaciones
- Más lento que MIG. Por tanto, más caro por hora.
- Exige operario experimentado. La curva de aprendizaje es más larga.
- No es eficiente para grandes superficies estructurales.
Materiales típicos para TIG
- Acero inoxidable (especialmente 304 y 316L)
- Aluminio (5052, 6061)
- Acero al carbono cuando se busca acabado fino
- Materiales delgados (chapas menores de 2 mm)
Comparativa rápida MIG vs TIG
| Característica | MIG / MAG | TIG |
|---|---|---|
| Velocidad de trabajo | Alta | Baja |
| Coste por hora | Menor | Mayor |
| Acabado visual | Bueno con limpieza | Excelente sin retoques |
| Espesores finos (<2 mm) | Difícil | Ideal |
| Espesores gruesos (>6 mm) | Ideal | Posible pero lento |
| Aluminio | Posible con equipo | Excelente |
| Inoxidable | Bueno | Excelente |
| Curva de aprendizaje | Más corta | Más larga |
| Salpicaduras | Sí | No |
| Para piezas vistas | Necesita limpieza | Listo de fábrica |
Cuándo elegir MIG/MAG
Pide MIG cuando tu prioridad es producción, plazo y coste, y la pieza no va a estar a la vista del cliente final. Estos son los casos típicos:
1. Estructuras metálicas grandes. Bastidores de maquinaria, marcos para naves, estructuras soldadas que después se pintarán. El acabado del cordón se cubre con pintura o queda oculto.
2. Piezas con grosor importante (más de 4 mm). El MIG aporta material rápido, lo cual es eficiente para soldar perfiles gruesos o uniones que necesitan resistencia mecánica.
3. Series de piezas iguales con cordones largos. Cuando hay que soldar muchas piezas similares con costuras largas, MIG es mucho más productivo.
4. Reparaciones y mantenimiento. Cuando hay que reforzar o reparar una estructura que estará oculta o pintada.
5. Si te importa el precio más que la estética. Una hora de MIG suele costar entre un 25% y un 40% menos que una hora de TIG. Si tu pieza no va vista, no tiene sentido pagar por TIG.
Cuándo elegir TIG
Pide TIG cuando tu prioridad es acabado, precisión o el material lo exige. Estos son los casos típicos:
1. Piezas en inoxidable que van a la vista. Barandillas, mobiliario, equipos de cocina, escaleras. El TIG deja un cordón limpio sin salpicaduras que luego habría que pulir.
2. Aluminio. Aunque se puede soldar aluminio con MIG, en piezas pequeñas o de calidad el TIG da un resultado muy superior. Y en aluminios complicados (5052, 6061), TIG es prácticamente obligatorio.
3. Chapa delgada (menos de 2 mm). El MIG puede atravesar la chapa por exceso de calor. El TIG permite controlar el aporte para no perforar.
4. Industria alimentaria o sanitaria. Donde se exigen acabados pulidos sin grietas para evitar contaminación bacteriana, el TIG es lo estándar.
5. Detalles arquitectónicos que se ven. Barandillas de diseño, mobiliario urbano, frontales metálicos. El cliente final ve el cordón, así que tiene que ser limpio.
Lo que la mayoría se equivoca al elegir
Error 1: Pedir TIG "por si acaso". Si tu pieza no necesita acabado fino ni va vista, pedir TIG es como ir a misa con esmoquin. Pagas más y no aporta nada.
Error 2: Pedir MIG en piezas que después se pulirán mucho. A veces el cliente cree que ahorra pidiendo MIG y después pulir, pero las horas de lijado y pulido para dejar un cordón MIG presentable pueden ser más caras que haber hecho TIG directo. Para piezas vistas, calcula el coste total.
Error 3: No especificar el uso final. El taller necesita saber dónde va a ir la pieza. Una misma estructura puede ser MIG si va dentro de una máquina o TIG si va vista. Dilo en el presupuesto.
Error 4: Asumir que el taller decide solo. Un buen taller te pregunta para qué es. Si no te pregunta, pregúntale tú. Lo barato puede salir caro si elige mal el proceso.
Cómo nos lo puedes pedir (aunque no sepas cuál es)
En Rairon no necesitas saber cuál de los dos te conviene. Cuando nos pidas presupuesto, dinos:
- Qué es la pieza (un soporte, una barandilla, un bastidor, etc.)
- Material y espesor, si lo sabes
- Dónde va a ir o cuál es su uso final
- Si va a estar a la vista o no
Con eso, nosotros elegimos el proceso adecuado. Si pensamos que TIG no aporta valor en tu caso, te lo decimos y te ahorramos dinero. Si vemos que MIG no va a quedar bien, te avisamos antes de empezar.
Una soldadura bien elegida es la mitad del trabajo. La otra mitad es ejecutarla bien.
¿Tienes un proyecto que necesita soldadura?
Mándanos tus medidas, planos o describe la pieza. Te aconsejamos el proceso adecuado y te damos presupuesto sin compromiso.
Pedir presupuesto gratis →